No más de 48 horas duran los paraderos nuevos del Transantiago sin sufrir ataques vandálicos por parte de desconocidos, por lo que el ministerio de Transportes lanzó una campaña de sensibilización ciudadana, denominada “Por Mí, Por mi Ciudad”, para frenar este flagelo.
De acuerdo a los datos de la cartera, de los 8 mil paraderos con los que cuenta el sistema de transporte público de Santiago, 7.200 tienen daños que van desde el graffiteo al robo de partes o la destrucción total.
Sólo este año, el ministerio de Transportes está invirtiendo más de $2.500 millones para construir, mantener y mejorar las paradas.En tanto, el año pasado se cambiaron las 10 mil señales de paradas con las que cuenta el sistema, pero ya muchas están con daños.
Instalar una señal de parada cuesta en promedio $120.000 cada una. MIentras, la construcción de un paradero con techo y asientos cuesta $4.500.000 cada uno.
“Quien raya o destruye los paraderos y los buses no sólo demuestra falta de educación, sino que además una ausencia de solidaridad y una profunda indiferencia por su familia, vecinos y amigos, quienes se ven afectados por estas situaciones”, puntualizó el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz.
De acuerdo al secretario de Estado, “reponer un paradero dañado o destruido tarda varias semanas y en ese lapso, quien lo destruyó expone innecesariamente a la lluvia y al frío del invierno a las personas que diariamente lo necesitan y lo usan”, expresó.
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