Un centenar de universitarios llegó hasta el Centro Cultural Gabriela Mistral, donde se encontraba el ministro, para exigir su renuncia a la cartera, tras esto se produjeron los incidentes.
El ministro de Educación, Joaquín Lavín, fue agredido por un grupo de estudiantes de la en Universidad Tecnológica Metropolitana (Utem) el Centro Cultural Gabriela Mistral, luego de ser increpado cuando asistía a un seminario sobre los 30 años de la educación privada.
Cerca de un centenar de alumnos de la Utem realizaron una “funa” al secretario de Estado exigiendo su renuncia, lo que dio paso al incidente donde Lavín recibió golpes y empujones, lo que hizo que cayera al piso.
Los guardias del secretario de Estado lo ayudaron a salir del lugar y ponerse a salvo junto a sus asesores.
Previamente, el ministro Lavín se había referido a las tomas de liceos por parte de estudiantes secundarios, asegurando que es inaceptable que una minoría de alumnos intente impedir el derecho de los estudiantes a asistir normalmente a clases.
Alumnos ocuparon ayer los liceos Internado Barros Arana y el Barros Borgoño, y este martes los liceos Amunátegui y de Aplicación por demandas estudiantiles.
En el Barros Borgoño se produjeron destrozos de mobiliario del liceo cuando los jóvenes encapuchados lanzaron sillas y otros objetos a Carabineros que intentaba desalojarlos. Dos escolares cayeron desde el techo y afortunadamente sólo sufrieron lesiones leves.
El secretario de Estado dijo que "el ministerio de Educación va a estar siempre del lado de las familias y lo que las familias quieren es que sus hijos tengan clases".
"Lo que ocurrió ayer en el Barros Borgoño para cualquier persona es inaceptable. Alumnos encapuchados que intenten destruir su propio colegio lanzando los muebles y escritorios hacia abajo para romperlos eso es inaceptable. Uno podrá hablar de muchos problemas de la educación y estamos trabajando para resolverlos, pero claramente eso es vandalismo", expresó el ministro.
Agregó que espera que "la dirección del colegio (Barros Borgoño) tome las medidas que correspondan de acuerdo al reglamento escolar para quienes realizaron esa acción".
Respecto a los petitorios de los alumnos, el ministro dijo que "todo Chile sabe que hemos trabajado intensamente por mejorar la calidad de la educación chilena, y en eso estamos".
"Ahora, toma y violencia, no son el camino, al revés, las tomas y la violencia significa perder más clases, y mientras más clases se pierdan más nos vamos a demorar en mejorar la calidad de educación. Eso es de sentido común. Estamos trabajando intensamente por la reconstrucción, lo hemos hecho, hay colegios modulares que hemos realizado en muy poco tiempo, pero obviamente los colegios emblemáticos requieren una construcción de tipo tradicional que toma tiempo. En algunos casos, un año, y en otros casos, dos años. Hubo un terremoto, y todos tenemos que hacer sacrificios y eso creo que la gente en Chile lo entiende", expresó el ministro.
Respecto al financiamiento para esos arreglos, el titular de la cartera dijo que "los dineros para la reconstrucción ya se entregaron, y en algunos casos se van entregando de acuerdo a los avances de la reconstrucción. Por ejemplo, en el Barros Borgoño, son mil 500 millones de pesos, y se está haciendo una gran inversión del orden de 10 mil millones de pesos en los liceos emblemáticos del Gran Santiago".
El ministro agregó que "si es necesario hacer inversiones adicionales para mejorar condiciones en el corto plazo, refaccionar contenedores que están siendo utilizados como salas de clases, evidentemente lo vamos a hacer".
"Tengo una reunión hoy con el alcalde de Santiago y en eso estamos absolutamente dispuestos, pero el camino de la toma, y que el camino de que un grupo chico no deje entrar a los demás e impide las clases, ese camino no va con nosotros y no es presentable desde el punto de vista de la sociedad chilena", expresó el ministro.
FUENTE: El Dínamo
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